domingo, 29 de noviembre de 2015

Los días en los que pensamos no poder seguir

Cada día, es un completo reto personal, cuando pierdes el interés por las cosas de este mundo.

Pero aún me preguntó si de verdad no queda nada?, si respirar es tan doloroso como el mismo corte en las manos?, que se sienta una mayor presión que la que pueda causar una soga en el cuello.

Que pasa en nosotros? nada vale tanto como entregar nuestra vida a la muerte?... Realmente no queda nada?, recuerdo el rostro de mi abuela cuando descaradamente le confece que el raticida no  aparecía,  pues día anterior lo consumí todo en un cóctel de alcohol medicinal, que lo único que causó fue un fuerte dolor estomacal y un agotador desveló, vomitando en el baño cosas que ya no recordaba.

Sólo ella se entero, sólo con ella compartí el secreto, cuando lo intente por segunda vez, nadie estuvo presente, como siempre lo es para nosotros, consumí un sin número de pastillas, todas de venta libre, dejaron en mi estómago un gran agujero, y ya mi hígado, bueno, no fue el mismo.

Pero descubrí que si la muerte aún no me tenía en su lista, esta no debía estar en mis planes, re evalúe mi vida, pensé en todo lo que tenía significado y salí en búsqueda de cambiar mi futuro.

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